Los Reyes Magos
Cuando se lee el diario con detenimiento -saliendo de las paginas de fútbol, chistes, espectáculos o quiniela- el espíritu filosófico de la vida se expande, se hace enorme cuando los seres humanos son tratados como se merecen y el buen trato y el respeto hace creer en el día después de que hayan pasado Melchor, Gaspar y Baltasar.
Por ejemplo la ternura, el don de gente, la amabilidad y el respeto que la misiva del presidente del FMI nos envío en el día de ayer es una alegría profunda para la nación argentina, esta patria resurgida de sus cenizas y puesta otra vez a la consideración en el concierto de las naciones del mundo.
Efectivamente el que habita en estas pampas se siente reconocido cuando esta gente seria, responsable y generosa -que nos acompaña desde la época del presidente Frondizi (recordemos época primer préstamo del Fondo Monetario Internacional, dólares 1.000 millones de aquél entonces)- para agradecernos el pago adelantado, es decir antes de tiempo por si no queda claro, de la no sé cuantos millones que le pusimos organizadamente y puntillosamente en las ciento ochenta cuentas que la institución tiene por el mundo. Además usando un lenguaje respetuoso y más que sencillo, quizás para que nosotros -país del tercer mundo- podamos entender, dicen: "Me dirijo a usted para agradecerle el pago adelantado al Fondo Monetario Internacional del total de las obligaciones que tenía Argentina".
Además demostrando una hidalguía sin limite nos ofrecen, cristianamente como debe ser la otra mejilla, es decir nos dan su ayuda desinteresada. Se olvidan que fuimos de mejor alumno a remolón que estaba en default y que nos negábamos a pagar por decisión del Congreso Nacional. Lo expresan así: "Espero que podamos continuar trabajando juntos en pos de lo que creo son objetivos compartidos para la República Argentina y su pueblo: estabilidad económica, igualdad social, y crecimiento sostenido." Ahora si que la mitad del país que está por debajo de la línea de pobreza tendrá lo indispensable que se merece para salir de esa situación.
Hermanos argentinos hay que ponerse la escarapela, salir a la calle, cantar salmos y carnavalitos para exclamar como eufóricos hinchas de club campeón: No estamos solos. En el transcurso de la noche de Los Reyes Magos, el Fondo Monetario Internacional ha ofrecido su mano solidaria. Casi no se puede creer paro no debemos olvidar que Dios es Argentino y que aquí pasan cosas que no se dan en el resto del planeta.Saludos César Hazaki